domingo, diciembre 17, 2006

La magia del mago... II parte

Luego de dos años, entonces, llegó el día de la despedida.

Mucha emoción y buenos deseos por los dos que se van a Miami, y la promesa del mago de hacer el mejor truco de despedida.

- Atención, vénganse para acá que les tengo un buen truco.

Luego de terminar el chisme de turno –regaño de por medio- nos arremolinamos expectantes alrededor del mago, pero ¿dónde se ha visto un mago decente que no tenga al lado una conejita que lo ayude en sus trucos? Entonces aparece mi amiga, tal diligente, y se arrodilla frente al mago como él dispone.

- Escoge una carta –dice abriéndolas en abanico- , y anota allí “por supuesto Cris”.

Luego Cristine la dobla a la mitad y se la guarda entre las dos manos, muy seria, como que estuviera rezando... y de allí no se mueve más hasta el final del truco... o eso creemos...

Mientras tanto, a Cristina le toca escoger otra carta, en la que el mago, muy solemnemente garabatea una frase “caleta”. Todos sonreímos cuando Ariel corta la carta con una tijera y luego la rompe por la mitad.

Oh, ¡sorpresa! Algo se asoma y brilla en las manos del mago. Pego un grito de emoción, porque reconozco allí, brillante, un anillo de compromiso.

- Lee tu carta, le dice Ariel a Cristina con cara de picardía. Y para conmoción general, la carta de Cristina, esa que ella tenía entre sus manos, dice “Will you marry me?” y la que tiene Ariel, de la que salió el anillo, es la que dice “Por supuesto Cris”.

Es tremenda estampa ver a Cristine con cara de shock -ella arrodillada- y a Ariel con cara de nervios -él sentado- con anillo de por medio. Parece un cuento medieval de príncipe azúl y princesa, con pequeñas diferencias: a) el príncipe azul está vestido de anaranjado y rojo como un tomate. b) la princesa no parece angelical sinó gótica, toda vestida de negro y c) las posiciones están invertidas y la princesa está arrodillada ante su príncipe naranja. It was priceless!!!

Todos, en cambote, corremos a abrazarlos. Andrés pestañea rápido para desaguar los ojos. Vanessa, importada esos días desde Grecia, deja caer la cámara y no le importa. La flaca se impacta. En fin, todos estamos impresionadísimos, contentísimos, nerviosísimos, tristísimos, y es que Ariel nos tiene acostumbrados a poncharnos sucesivamente, pero esta vez se botó por completo.

Cristine con cara de ponchada, me confiesa después que vino a caer en cuenta de que estaba comprometida el lunes a las 2 a.m. (la fiesta fue el viernes, ojo), y Ariel, con los ojos aguados y la cara tan roja que compite con la franela que tiene puesta chismea que su otra opción de "pedida de mano" era a bordo de una avioneta -que él pilotearía- . Mmm, creo que mejor el truco de magia, ¿verdad?

¡Ariel, te la comiste!, coincidimos todos. Y es que ésta será otra historia para contarla y contarla...

2 comentarios:

Jeannie dijo...

Hola Moniqueeeee. Me encanta tu Bloq, me hace sentir en casa y la distancia se acortara en el espacio y en el tiempo al leer las palabras y las vivencias que colocas.

Lo de Ariel Me dejó locaaaa, no sabía nada, me enteré por Vanessa y la verdad es que me alegro un montón, eso solo demuestra que en esta vida no hay nada escrito, y que el mundo da tantas vueltas que nunca sabremos con certeza en qué parte se va a detener y dónde se reescribirá la historia de nuestras vidas.
Lo de Lili, ni hablar, me llena de emoción y al mismo tiempo esa sensación agridulce que reza: SEÑORES EL TREN ESTÁ PASANDO Y LOS AÑOS NO PERDONAN, nos estamos haciendo viejosss,jajajaja. padres de familia, esposas, en fin, todo aquello que veíamos tan lejos, pues nos está tocando la puerta, en mi caso, yo aún ando en una de aventura cuasi veinteañera, experimentando vivir en otro país, y el tren del que te hablo aún no lo veo nada cerca, pero si asumo, que los 30 ya están aquí, y que tarde o temprano tendremos que asumir el crecer y el dejar de ser jóvenes para convertirnos en adultos contemporáneos.

Te quiero mucho y a todos los que leen este blog, que han sido y seguiran siendo parte de mi vida, a pesar de la distancia.

Jeannie

9:32 AM

Diego Rojas Ajmad dijo...

Gracias Monique por brindarme esta linda historia. La verdad es que el truco más difícil es mantener la magia del matrimonio por décadas. Creo que hasta Houdinni se vería en aprietos con este truco. Saludos