domingo, marzo 11, 2007

Amor al 41%

- ¿Acabas de empezar una relación? ¿todo bien?
- ¡Sí! efectivamente, todo bello y precioso, me siento espectacular y tengo full expectativas.
- ¡Ah! entonces, si midiéramos eso, ¿podríamos decir que tu "índice de bienestar" está al 100%?
- ¡Eh! ¡qué cosas tan raras dices!, pero sí, se podría decir eso... que mi bienestar está al 100%.
- Y si las cosas se empiezan a deteriorar, ¿cuánto aguantas porcentualmente? es decir, ¿cuánto admitirías que baje ese 100%?
- Bueh... supongo que máximo un 20%, porque de allí para abajo la relación se vuelve un infierno y ya no es lo que yo quería, es decir, hablando como tú toda técnica, "ya no satisface mis expectativas".

***************************************************

Eso es lo que suele pasar en la mayoría de las relaciones, uno empieza excelente y se fija inconscientemente unas medidas de bienestar mínimo, por debajo del cual ya estaría dispuesta a "mandar pa'l coño" a la pareja por no dar la talla.

- "Por debajo del 80% ya no me sirve y le corto las patas, no es lo que yo buscaba, se transformó en algo mediocre"

Ahora, ¿qué pasa en el camino? ¿por qué vemos tantas parejas pisoteadas y con cero autoestima remanente?

Sucede algo vulgarmente llamado "Efecto Acostumbramiento", es decir, pasa el tiempo y vas admitiendo menores niveles de rendimiento, peor desempeño, etc., simplemente porque te acostumbras y entonces...

... empiezas a mover hacia abajo los límites iniciales que habías planteado recién empatado. Entonces, tu 100% inicial ya no es el punto de partida para cuantificar, y el 80% lo bajas paulatinamente a menores niveles... 60%; 50%; 45%...

- ¡No vale, eso no me pasaría a mí! Estás como loca, yo estoy extremadamente clara de lo que me voy a calar y lo que NO me voy a calar...
- ¿Has oído de la paradoja de la rana hervida?

- ¡Coño Monique! ¿con qué me vas a salir ahora? ¡Tus amigos Biólogos te están tostando el cerebro!
- No, para nada, la paradoja de la rana hervida se aplica en muy diversos ámbitos, especialmente el gerencial cuando se abordan temas de Recursos Humanos, ¡Párame bolas!...

La Paradoja de la Rana Hervida

Figúrate lo siguiente: tú tienes dos ranas y dos ollas con agua. Una la pusiste al fuego hace 20 minutos, y ya está burbujeando; la otra la acabas de poner y el agua está fría.

Agarramos la primera rana y la lanzamos al agua hirviendo... ¡Zas! brinca rapidísimo de la olla pa' fuera y se salva...

Ahora, la otra rana, la metemos en el agua cómodamente fría, pero ésta se empieza a calentar, y la pobre rana, por efecto acostumbramiento no se entera de la subida de temperatura hasta que está cocinada... triste final.

... El hombre es un animal de costumbre... y la mujer también... los dos en fin...

************************************************

- Muy dramático todo lo que me dices, ¡descubriste el agua tibia! ¿y a dónde quieres llegar con todo esto?
- Bueno, resulta que, cuando ya has bajado muchísimo tu "Índice de bienestar", digamos a un 48%, llega un momento en que te arrechas y dices "ya está bueno, yo no me voy a estar calando estas vainas de nadie, y menos de mi pareja, si mi índice de bienestar baja a 40%, entonces le corto las patas".
- ¡Muy bien pensado vale! ¡Uno no está para andarse calando vainas de la gente que supuestamente te quiere y lo que hace a la final es deprimirte y herirte! ¡Hay que ponerse límites!.
- Cierto, y justamente esa decisión es la maléfica causa de tantas parejas destructivas, con patrones sado-masoquistas.
- ¿Cómo va a ser, si acabamos de ver que esta gente decide ponerle un parado a las cosas? ¿no es lo que hay que hacer, pues?

***************************************************

El problema es que muchas veces fijamos como límite inferior un nivel de bienestar que sabemos que la otra persona no se atreverá a pisotear, digamos un 40%. "Si este pendejo me hace bajar a menos de 40% terminamos". ..

Sin embargo, muchas veces ese 40% nunca llega, y nos quedamos viviendo un infierno al 41%, donde no estamos para nada felices, ni nos sentimos bien, ni somos mejores personas, ni contribuímos a que nuestra pareja sea mejor persona, pero como no hemos bajado el 1% que falta para llegar a 40%, nos quedamos sin hacer nada, cobardemente.

Estamos "reptando" en una relación de pareja que es solamente un 41% de lo que inicialmente era, y no nos atrevemos a cortar, a terminar esa relación patológica, porque "no hemos llegado a estar en 40%".

Resultado: somos muy infelices, estamos detenidos en el tiempo, la relación es muy destructiva, pero no nos vamos porque no hemos cruzado el límite... tal vez nunca lo crucemos, porque hay parejas en que se llega a un nivel estable de sufrimiento y no se avanza ni se retrocede.

La gran pregunta es: ¿estás dispuesto a vivir al 41%? ¿se te olvidó lo pleno que es vivir a 100% o a 90%? ¿quieres un 41% para tu vida?

Dedicado a varios amigos y amigas, y a quien lo necesite...

Un abrazo...

jueves, marzo 08, 2007

Ahora descubre tus fortalezas


Con el tema del Coach que les comentaba el otro día, Egberto me mandó a leer uno de los mejores libros que ha caído en mis manos: Now Discover Your Strengths, por Marcus Buckinham y Donald O. Clifton.

Es un libro apasionante, no tengo otras palabras para describirlo. Para nada se trata de un libro de autoayuda con conceptos trillados, tampoco es un libro de gerencia o liderazgo que te transforma en el super-jefe en 2 días, ¡no! es un libro que, con palabras sencillas y razonamientos ingeniosos, explica el largo peregrinaje de Gallup para descubrir, clasificar y jerarquizar las fortalezas que tienen los seres humanos, y cómo aprovecharlas.

Incluso cada libro te trae una clave para que puedas ingresar a una encuesta bien particular, luego de la cual te identifican cuáles son tus fortalezas. De allí para adelante dices: "¡Ah, ahora por fin me entiendo, vale!", y le sacas mejor provecho a esa cualidad tuya que te hacía sentirte un bicho raro.

No recuerdo bien a estas alturas, pero había alrededor de 20 cualidades base, y lo cómico es que en varios idiomas hay muchos, muchísimos adjetivos para hablar pestes de la gente, para nombrar sus cualidades malas, pero hay menos de la cuarta parte para hablar de las cosas buenas.

¿A qué me refiero? a que si te piden que describas el carácter de una persona y sus buenas cualidades -fortalezas de carácter y personalidad- siempre te vas a quedar corto, buscando y rebuscando adjetivos que den en el clavo. Y el problema se extiende, porque la inteligencia está ligada a las palabras de maneras sutiles -y no del todo explicadas- entonces, si no tienes palabras para adjetivizar cierta cualidad de una persona, tal vez ni siquiera la percibas... ¿pillas?

Y aparte, si dices "asertivo", tal vez pienses que tu interlocutor te entiende, pero él lo interpreta de otra manera. ¡Ni siquiera hay una significancia común detrás de los pocos adjetivos buenos que tenemos para describir la personalidad de la gente!.

Es un libro muy serio, muy bien hecho... En fin, no digo más, simplemente léanse el libro, hágan la encuesta y descubran por qué son asociales y qué cosa lo compensa, o cómo sacarle provecho a esa manía de archivar papelitos viejos, o para qué sirve quedarse "pegado" en el pasado, y qué cosa es realmente la empatía.

Ni hablar si no entienden a sus hijos, tal vez aquí esté la clave.

¡Un abrazo!

miércoles, marzo 07, 2007

...A quien no le guste la sopa... es que no ha probado el Chupe...

Amigos, aquí va mi primera réplica. Me copio de Luis, que replica y argumenta -de manera magistral- constantemente y se divierte de lo lindo.

Aquí entonces replico ante un comentario que me hicieron en mi post de "Cosas indispensables para enseñarle a los hijos" que publiqué ayer mismo.

Espero haber sido educada, prudente y convincente en mis argumentos... juzguen ustedes.

Aquí, primero el comentario:

*****************************************************

"yo diria que eso se ve demasiado sistemático. Te voy a decir algo, los padres tienden a trasladar, complejos, culpas y frustraciones a los hijos. Y esa agendita que propones es de librito: la madre o el padre que por ABCD razones no tuvieron una infancia llena de actividades, por carencias económicas o falta de tiempo de los padres. Yo no se que haré con mis hijos (en 6 meses nace el primero) pero de lo que estoy seguro es que nunca les voy a forzar la agenda por mas que me parezca imprescidible que sepa esto o aquello. Ni mucho menos saturarle su vida con cosas y personas que finalmente no le interesan. Desde que tenga uso de razón que el aprenda a escoger su camino pero jamás el que yo o su madre le inpongan "

Anónimo

...Y ahora mi copla llanera...

*****************************************************

Muy válido lo que propones Anónimo, pero tranquilo, la próxima vez no tienes que escribirlo de incógnito... aquí cabemos todos.

Me permito disentir un poquito... si bien es cierto que no debemos saturar a los chamos (estoy TOTALMENTE de acuerdo), siempre es bueno guiarlos un poco.

Ejemplo: yo ni loca hubiera estudiado Mecanografía por simple gusto, pero cada día de mi vida lo agradezco, así de simple.

Si bien es cierto que la opinión de los niños cuenta -y mucho-, ellos no tienen su criterio completamente formado. Dejarlos hacer lo que les plazca, a nivel de su formación, es buen plan, pero en su justa medida.

Si resulta que el carajito quiere todo el día estar jugando fútbol, ¿lo vas a dejar incluso a costa de que no vaya a clases? El Inglés es super importante, es un must hoy por hoy. ¿No le inculcarías que estudie por lo menos 3 meses a ver si le agarra el gusto?

Eso es otro punto, ¿cómo saber si le gusta si nunca lo ha experimentado? recordemos que ellos vienen en cero, y que tienen que experimentar varias cosas para ver qué les gusta y qué no.

Ahora, lo del mini-análisis psicológico que te lanzas... bueeeeno, razones puede haber miles... Mi librito no es de quien tuvo carencias, más bien agradezco que mi formación ha sido lo mejor que pudieron darme mis padres con sus recursos, y es buena, vaya que sí.

¿Frustaciones? miles... ¿complejos? miles, pero si te digo algo es que "el peor intento es el que no se hace" y que le agradezco muchísimo a mi madre que me haya guiado, y que en momentos en que estaba de lo más sibarita, haciendo simplemente lo que me placía me haya dicho "esta es mi casa y mientras vivas aquí se hace lo que yo diga" o "yo te pago los estudios, pero si quieres rumbear trabaja".

Ahora, "cosas que finalmente no les interesen" ¿quién puede asegurarlo?. Oye, si no le gustan están en su sano derecho de no hacerlas, yo sólo les pediría de 1 a 3 meses de experimentación a ver si le agarran el gustico y listo.

Hablando de Psicoanálisis, ¿qué te obligaron a estudiar a tí que estás tan reacio?

Un anónimo abrazo

Monique!

martes, marzo 06, 2007

Cosas indispensables para enseñarle a un hijo


Sin ningún tipo de descarga hormonal subyacente, llevo tiempo pensando en las cosas fundamentales que se le deben enseñar a un hijo para darle herramientas prácticas para afrontar la vida. ¡Atención, no hablo de valores aquí, eso lo dejo para otro post!.

Mi lista está incompleta y tal vez no sea la mejor, pero es mi lista y bueno, con el tiempo la iré completando, viendo las experiencias ajenas y cómo evoluciona la sociedad y ¡la tecnología pues!

En fin, esta es mi listica, y pido colaboración de mis iluminados amigos blogueros que seguro tienen cosas interesantísimas que agregar:

1) Mecanografía: ¡qué cosa tan buena escribir rapidísimo y sin ver las teclas! lo aprendí a los 12 años y prácticamente todos los días vuelvo a agradecer internamente la buena iniciativa de mi madre de mandarme a teclear como una condenada. Además, es una segunda "profesión" que le puede dar de comer en algún momento de la vida, si la cosa se complica.

2) Idiomas: por supuesto Inglés, mejor si también Francés u otro que le guste, que esté de moda o que sea productivo. Pero por ahora el Inglés es un must hasta que los chinos dominen el mundo.

3) Primeros Auxilios y rescate: nada como puyarse un dedo y saber exactamente qué hacer y qué no hacer. ¡Se ha muerto tanta gente por Tétanos!

4) Análisis Transaccional: es demasiado importante comprender el mundo y saber hacer amiguitos y no dejarse pisar. ¡Viva el éxito social!

5) Etiqueta y protocolo: nada de ser un rancho y no saberse comportar, o bueno, que por lo menos tengan la opción de saber qué se siente "quedar bien" y luego desechen todo eso y se metan a irreverentes, jejeje.

6) Cualquier deporte que gusten, pero ¡algo!: los chamos ahora son unas morsas, y eso es terrible. Leía por ahí en Selecciones que se ha triplicado la obesidad infantil porque puro ven televisión. Por lo menos que naden unos meses para que aprendan a flotar si en el futuro se caen de su yate.

7) Lectura, mucha lectura: eso es como ponerle el cascabel a un gato, pero qué lindo un niño que tenga un libro en la mano. No pido que lea Astrofísica, pero bueno, ahora hay la mar de cuentos infantiles.

8) Aunque sea "a juro" pero que se lean "Padre Pobre, Padre Rico": basta de pobres en la familia, que se activen los genes financieros con la magia de este libro, jejeje.

9) Aprender a perdonarse: aunque no lo crean, existe una receta para eso, y está en el libro "La Paradoja" (no recuerdo el autor ahora).

10) Descubrir sus habilidades y potenciarlas: otro librito por ahí para eso es Now Discover Your Strenghts, de Cliffton & Buckingham, edit: Gallup & Robinson. Si yo lo hubiera leído antes, ¡cuánto trabajo me hubiera ahorrado!.

11) Defensa Personal: ¿cansado de que a los chamos le peguen en el colegio? ¿no sabes qué hacer para que aprendan a defenderse? ¿qué tal un curso de Defensa Personal?. Todo sea por lograr que el chamo aprenda a torcer dedos para "hacerse respetar" sin que lo pille la maestra.

Diossssssssss, ¡qué cantidad de cosas! ¿no? pero bueno, para eso hay años de años, y a la final uno hace planes y planes y con cumplir un 30% vas "caballo blanco". En fin, entonces mejor que la lista sea laaaaaaaaaaaarga, para que por lo menos en tu proyecto de padre-modelo, jejeje, les logres enseñar una o dos a la larga y que perduren...

lunes, marzo 05, 2007

Tristeza a lo "Britney"

Me he quedado de una sola pieza hoy al leer en Primera Hora que Britney Spears se ha tratado de suicidar ahorcándose con una sábana... creo que ya he visto y he oído de todo... enough...

Me da una profunda tristeza que una mujer, famosa o no, gorda o flaca, con cabello o coco-lisa, en fin, cualquiera una... pase por esto. Es lo que se llama, literalmente, "echarse a morir por amor" (aparte de los efectos de las pepas que se toma, claro está, que la hacen creer que es el anticristo...).

No soy su fan, no me interesan sus canciones ni su estilo pop-quinceañero, repito: no soy su fan, ¿queda claro? pero ojo, de allí a no conmoverme con este karma personal que está pasando... ¡hey, es imposible! viendo lo que esta chica ha hecho con su vida... plus lo que le han hecho... y para muestra un botón:





Hace como dos días, también en mi periódico gratis, leí con espanto que un tal escultor diseñó una muñeca, réplica de la artista con una camisa de fuerza...

Y ahí es que yo pregunto... ¿es que acaso la gente ya no tiene derecho a volverse loca tranquila? ¿tiene que venir el primer desgraciado oportunista a hacer dinero con la tristeza ajena? ¿y qué me dicen de los desesperados que pagaron hasta US$ 172 por la muñequita coleccionable? ¿dónde queda la nobleza y la dignidad? ¿dónde queda el hecho de que, mañana mismo, nos puede estar pasando esa v... a cualquiera de nosotros?

Ojo blogueros... pensaría lo mismo si le hubiera pasado a Bono de U2, a mi novio Brad Pitt o a la tal Belinda... o a Roger Waters... me daría el mismísimo dolor. Coincido a fondo con Craig Ferguson, y es que el tema aquí no es que sea la loca de Britney o el loco de Barney, ¡el tema aquí es que la gente abusa con el dolor ajeno vale!


Ah... sí... el chisme, aquí está: http://www.nosotras.com/noticias.asp?ct=392&nt=26038 y aquí también: http://www.elreporterodelacomunidad.com/vernoticias.php?artid=17799&cat=17&relacion=elreporterodelacomunidad

An Inconvenient Truth... aquí está el trailer

Chicos, continuando con el post anterior, aquí les dejo el trailer del documental de Al Gore sobre el clima.

Ahora están exhibiendo dicho documental en el cine, chequeen los horarios y las salas y ¡vayan a verla!.

Slds

domingo, marzo 04, 2007

La Verdad Incómoda... una película que hay que ver


Amigos, ayer fui, noctámbula al fin, a ver "Una Verdad Incómoda" en función de media noche.

¡Qué tremenda película!, cruda pero esclarecedora. Es realmente un documental, que explora el tema del cambio climático y sus consecuencias, de manera muy objetiva, científicamente documentado.

Explica cómo se interrelacionan varios factores para formar el clima, y cómo estamos afectando esta interrelación -no se las voy a contar, ¡vayan flojos!-.

Lo que más me gustó, es que termina con una visión optimista de lo que podemos hacer cada uno de nosotros para colaborar a reducir nuestra cuota personal de emisiones.

En fin, sólo esta pequeña nota para que no se la pierdan, es un "must".

¡Un abrazo!