Amigos, es un honor para mí tenerlos como amigos y lectores de mi blog.
No he podido en estos días ni escribir. Me estoy acostando tardísimo trabajando o resolviendo temas personales -de esos que uno deja para los 30 años, jejeje-.
Me voy de viaje por 3 semanas y es posible que no pueda escribir en este tiempo, pero no quería irme sin agradecerles esos bellos mensajes de aliento y de cumpleaños, así como dejarles este bellísimo mensaje.
Un abrazo graaande
Monique!
Si no te tomas la vida como una guachafita estás condenado al stress eterno.
Entonces... ¿por qué no reflexionar guachafeando?
miércoles, enero 24, 2007
Marcianitos
sábado, enero 20, 2007
martes, enero 16, 2007
como un trapito...

"...disculpa que no te apoye más en esto (...) te voy a hacer super franca: en estos días estoy colapsando entre cansancio acumulado, stress y desaliendo, literalmente colapsando, y ya lo estoy somatizando que es lo chimbo. Detesto quejarme, pero son tantas cosas acumuladas que no me dan las horas a pesar de que me trato de clonar para estar up to date con todo.
Me siento como embotada, tal vez sea un mecanismo de defensa, pero más allá, me siento al borde de enfermarme ¿será gripe?... quién sabe, pero la verdad ya no hay reconstituyente ni vitamina que me evite caer en rendimientos marginales decrecientes. Y luego, cuando en el trabajo tenemos que luchar todos los días con tantas cosas pequeñas que se transforman en montañas, por más que priorizo y pongo criterios de urgencia, siento -en días como hoy- que se me cae el universo encima, buaaaaaaaaaahhhhhhhhh..."
¡Qué escenario para cumplir años! ¿no?
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jueves, enero 11, 2007
Merlín fuera de combate

El problema de tener un asistente virtual, es que no le puedes controlar las malas mañas...
Merlín está fuera de servicio por problemas con la bebida.
La última p... fue tan grave que se intoxicó y sacó a relucir su lado oscuro... (rosado oscuro)
Apenas termine su curso en MAA (Magos Alcohólicos Anónimos) los estará fastidiando de nuevo.
miércoles, enero 10, 2007
Nuestro futuro literario y la pequeña Lulú

Ah... ya lo sé... se están preguntando qué me fumé hoy para mezclar nuestras ambiciones literarias con una de las comiquitas del pasado remoto -que nos reafirma como treintones...-
Pues déjenme decirles que La Pequeña Lulú es la última creación de Bob Young, el padre de Red Hat, archienemigo de Windows en código abierto, ¡ja!.
Francesco Sandulli, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, afirma que: “la clave es que, al igual que cuando queremos buscar algo en Internet se nos pasa por la cabeza Google, cuando queramos vender unos discos viejos se nos pasa por la cabeza eBay, cuando queramos satisfacer nuestra vanidad creadora escribiendo un libro, nos dirijamos a Lulu.com, en lugar de a BookSurge, iUniverse, o Xlibris, incluso cuando alguno de éstos puedan resultarnos más convenientes como autores”.
Citando del excelente artículo de Wharton University: "el autor es quien decide cuánto quiere cobrar por su obra; Lulu.com sólo percibe un canon sobre cada ejemplar vendido, que suele rondar el 20%. También es el autor quien decide el tipo de copyright que desea, entre el amplio abanico que le ofrece Young. Incluso, tiene la posibilidad de añadir sus propias condiciones al modelo clásico de copyright. De este modo, él siempre es titular de sus derechos como padre de la obra y, si lo desea, puede publicarla en otros soportes".
Se trata de despertar al autor que llevamos dentro y darle duro a las teclas...
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martes, enero 09, 2007
Nos sale Efecto Pareto... por ambos lados

En la onda de ser condescendientes con nosotros mismos también podemos aplicar el famoso Efecto Pareto...
Se denomina así cuando una pequeña cantidad es responsable de un efecto desproporcionado. Por ejemplo, el 25% de los consumidores de un determinado mercado son responsables del 75% de las ventas de una compañía. A veces se llama "ley del 80-20¨*
Lo bueno de esto es que tiene dos usos según nos convenga:
Primer uso: al final de algo, cuando miremos hacia atrás, no busquemos haber logrado el 100% que nos propusimos. Suficiente con el 80%, ¡más que suficiente! porque tal vez ese 20% restante hubiera sido puros rendimientos marginalmente crecientes... -en español- un soberano esfuerzo para lograr una mínima mejora, ejemplito: el último kilo de la dieta.
Segundo uso: de la lista de 10 mil cosas para hacer este fin de semana, la flojera me impide hacer sino una pequeña porción -digamos 20%-. Hacer, desde el inicio, una lista muy sincera con sólo el 20% de las cosas en la lista sería un buen plan, pero para mí es misión imposible... no quiero luchar contra mi naturaleza. Simplemente, en vez de desalentarme con mi lista, decido atacar a ese monstruo haciendo solo un 20%.
Hay dos opciones para el 20%, o eres muy valiente y lo fijas desde el principio, depurando la lista sin compasión o... te llevas tu lista "tamaño sábana" a la casa y luego haces sólo el 20% y eres "burda" de feliz.
Ejemplito: Loren Belker, que escribió ese magnífico libro "Gerente por Primera Vez", no podía avanzar del primer capítulo ya que se propuso escribir 12 páginas por día. Cuando se sinceró y dijo que iba a escribir sólo dos, escribió el libro en menos tiempo del que esperaba.
Se denomina así cuando una pequeña cantidad es responsable de un efecto desproporcionado. Por ejemplo, el 25% de los consumidores de un determinado mercado son responsables del 75% de las ventas de una compañía. A veces se llama "ley del 80-20¨*
Lo bueno de esto es que tiene dos usos según nos convenga:
Primer uso: al final de algo, cuando miremos hacia atrás, no busquemos haber logrado el 100% que nos propusimos. Suficiente con el 80%, ¡más que suficiente! porque tal vez ese 20% restante hubiera sido puros rendimientos marginalmente crecientes... -en español- un soberano esfuerzo para lograr una mínima mejora, ejemplito: el último kilo de la dieta.
Segundo uso: de la lista de 10 mil cosas para hacer este fin de semana, la flojera me impide hacer sino una pequeña porción -digamos 20%-. Hacer, desde el inicio, una lista muy sincera con sólo el 20% de las cosas en la lista sería un buen plan, pero para mí es misión imposible... no quiero luchar contra mi naturaleza. Simplemente, en vez de desalentarme con mi lista, decido atacar a ese monstruo haciendo solo un 20%.
Hay dos opciones para el 20%, o eres muy valiente y lo fijas desde el principio, depurando la lista sin compasión o... te llevas tu lista "tamaño sábana" a la casa y luego haces sólo el 20% y eres "burda" de feliz.
Ejemplito: Loren Belker, que escribió ese magnífico libro "Gerente por Primera Vez", no podía avanzar del primer capítulo ya que se propuso escribir 12 páginas por día. Cuando se sinceró y dijo que iba a escribir sólo dos, escribió el libro en menos tiempo del que esperaba.
Ejemplito II: cuando me llevo trabajo para mi casa, no me pongo como meta "terminar x o y" sino que me digo "simplemente abre la computadora y trabaja hasta que te fastidies". Con este método termino pegada a la computadora sin stress y avanzo mucho más de lo que pensaba.
Una perla: siguiendo con el tema de perdonarnos, creo que iríamos muy bien si cuando nos recriminamos algo que no salió 100% como esperábamos, aceptamos que pudo haber estado mejor, ¡cierto! pero nos conformamos con haber logrado hacerlo lo mejor que pudimos, con un 80% de efectividad -por ejemplo-.
También nos permite no aspirar a algo -o a alguien- irreal. ¿Han oído el cuento de "no-perfecto pero perfectible"? estoy segura de que el que se inventó la frase era panita del señor Pareto. Definitivamente pasar más allá del 80% puede implicar un gran esfuerzo para unos resultados mejores, pero mínimamente mejores...
Loqueando un poquito más -sólo uno poquito- me viene a la mente el tema de los límites** -matemáticamente hablando-. Si tengo uno y luego dos, dupliqué. Si llego a tres, aumenté un 33,33%... si llego a 4, aumenté un 25%... y así voy, creciendo y creciendo, pero el porcentaje que crezco es cada vez menor. Cuando tenga un millón, crecer uno más va a ser simplemente un ínfimo porcentaje y la diferencia no se siente... entonces, ¿vale la pena exigirse tanto?
¿Qué tal?
* http://www.liderazgoymercadeo.com/glos_detalle.asp?id_termino=701&letra=E&offset=0
** Teorema Central del Límite, si no me falla la memoria, recuerden que esta viejita va pa' 30.
Una perla: siguiendo con el tema de perdonarnos, creo que iríamos muy bien si cuando nos recriminamos algo que no salió 100% como esperábamos, aceptamos que pudo haber estado mejor, ¡cierto! pero nos conformamos con haber logrado hacerlo lo mejor que pudimos, con un 80% de efectividad -por ejemplo-.
También nos permite no aspirar a algo -o a alguien- irreal. ¿Han oído el cuento de "no-perfecto pero perfectible"? estoy segura de que el que se inventó la frase era panita del señor Pareto. Definitivamente pasar más allá del 80% puede implicar un gran esfuerzo para unos resultados mejores, pero mínimamente mejores...
Loqueando un poquito más -sólo uno poquito- me viene a la mente el tema de los límites** -matemáticamente hablando-. Si tengo uno y luego dos, dupliqué. Si llego a tres, aumenté un 33,33%... si llego a 4, aumenté un 25%... y así voy, creciendo y creciendo, pero el porcentaje que crezco es cada vez menor. Cuando tenga un millón, crecer uno más va a ser simplemente un ínfimo porcentaje y la diferencia no se siente... entonces, ¿vale la pena exigirse tanto?
¿Qué tal?
* http://www.liderazgoymercadeo.com/glos_detalle.asp?id_termino=701&letra=E&offset=0
** Teorema Central del Límite, si no me falla la memoria, recuerden que esta viejita va pa' 30.
jueves, enero 04, 2007
¿Eres -científicamente- bonit@?
No se si han oído sobre el tema de las proporciones aureas, pero lo cierto es que todos tenemos una mitad "más bonita" que la otra, y somos más "apetecibles" físicamente mientras más se parezcan nuestras mitades del cuerpo, especialmente de la cara.
Y esto tiene que ver con la selección evolutiva. Al momento de aparearse, ambos sexos buscan que la pareja sea armónica físicamente, esto es, que las proporciones aureas se cumplan fielmente en su cuerpo y que las dos mitades de la cara sean lo más parecidas posi
bles.
bles. Las proporciones aureas dictaminan el tamaño de las diversas partes de cuerpo y que una persona no se vea amorfa. El largo del cuerpo debe ser, por lo menos, 6 veces el largo de la cara. La cadera es igual a la distancia entre el codo y los nudillos de la mano, etc.
Personajes como Denzel Washington y Angelina Jolie tienen unas proporciones excelentes y sus caras son casi iguales en ambas mitades. Eso explica la magnética atracción que ejercen sobre otras personas que los consideran "bellos".
Según un reportaje que leí hace un tiempo, el criterio para medir la "belleza" es justamente ese, el de la similitud entre ambos lados de la cara y el cumplimiento de las proporciones áureas, y es una evaluación que hacemos de manera inconsciente cuando conocemos a otra persona, ya que está programada en nuestro cerebro primario hace milones de años.
De ociosa total hice un ejercicio con mi cara, la cual es medio bonitica. Se trata de superponer un lado de la cara sobre el otro. Es decir, la mitad derecha la volteas en espejo y la pones sobre la mitad izquierda, y viceversa.
A ver, denme sus comentarios de cuál es mi mejor lado, jeje. ¡Angelina! no me llevas naaaaaaaah.

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